Cuando Windows XP deja de arrancar o se cuelga después de instalar un controlador, un programa o una actualización, no hace falta reinstalar a la primera. Estas son las opciones de recuperación, de la más sencilla a la más drástica. Prueba en este orden y pasa a la siguiente solo si la anterior no funciona.
1. Menú de opciones avanzadas (F8)
Enciende el equipo y pulsa F8 repetidamente antes de que aparezca el logotipo de Windows. Se abrirá el menú de opciones avanzadas:
- Modo seguro: arranca solo con los controladores imprescindibles. Si entra así, el culpable suele ser un controlador o un programa que se carga al inicio: desinstálalo desde el modo seguro y reinicia.
- Modo seguro con funciones de red: lo mismo, pero con red, por si necesitas descargar un controlador.
- Modo seguro con símbolo del sistema: sin escritorio, solo la consola. Útil cuando el modo seguro normal también falla.
- Habilitar el registro de inicio: guarda en
C:\Windows\ntbtlog.txtla lista de controladores que se cargan. El último de la lista suele señalar al que bloquea el arranque. - Habilitar modo VGA: arranca con una resolución básica. Úsalo si el problema empezó al cambiar la resolución, la frecuencia de refresco o el controlador de vídeo.
- La última configuración buena conocida: la tienes explicada en el punto 2.
- Deshabilitar el reinicio automático si hay un error en el sistema: si el equipo se reinicia en bucle, esta opción deja ver la pantalla azul y su código de error.
- Modo de depuración: solo para desarrolladores, conectando otro equipo por puerto serie.
2. La última configuración buena conocida
Vuelve a cargar la configuración del registro y los controladores con la que Windows arrancó bien la última vez que iniciaste sesión. Es la opción más rápida si el fallo apareció justo después de instalar un controlador o un servicio. Elígela en el menú de F8.
No depende de Restaurar sistema: funciona aunque lo tengas desactivado. Eso sí, úsala antes de iniciar sesión otra vez, porque cada inicio de sesión correcto sobrescribe esa copia. Más detalles en cómo usar la última configuración válida conocida.
3. Restaurar sistema
Si tenías Restaurar sistema activado, puedes volver a un punto anterior al problema sin perder tus documentos. Entra en Modo seguro y abre Inicio → Todos los programas → Accesorios → Herramientas del sistema → Restaurar sistema. Si solo puedes entrar en Modo seguro con símbolo del sistema, ábrelo escribiendo:
%systemroot%\system32\restore\rstrui.exeEl proceso completo está en Restaurar sistema en Windows XP.
4. Consola de recuperación
Si Windows no llega ni al modo seguro, el problema suele estar en el arranque o en el disco. Arranca desde el CD de Windows XP y, en la pantalla de bienvenida del instalador, pulsa R. Elige la instalación (normalmente la 1) y escribe la contraseña de administrador. Los comandos más útiles son:
chkdsk /r: revisa el disco y recupera sectores dañados.fixboot: reescribe el sector de arranque de la partición.fixmbr: repara el registro de arranque maestro (MBR).bootcfg /rebuild: vuelve a crear elboot.inisi está dañado o falta.exit: sale y reinicia.
Si no tienes el CD a mano, puedes dejar la consola instalada en el disco con antelación: lo explicamos en cómo instalar y utilizar la consola de recuperación.
5. Reparar Windows XP desde el CD
Antes de formatear, prueba la instalación de reparación: reinstala los archivos de Windows pero conserva tus programas, tus documentos y tu configuración. Arranca desde el CD, pulsa Enter para instalar (no R), acepta la licencia con F8 y, cuando el instalador detecte tu Windows XP, pulsa R para repararlo.
Usa un CD con el mismo Service Pack que tienes instalado, o uno más reciente. Al terminar, tendrás que volver a instalar las actualizaciones. Lo tienes paso a paso en Reparar Windows XP.
6. Reinstalar desde cero
Si nada de lo anterior funciona, queda la instalación limpia. Antes, saca tus datos: arranca con un Live USB o conecta el disco a otro equipo y copia lo que necesites. Después sigue Reinstalar Windows XP.