Para que una tarjeta o adaptador wifi funcione en el ordenador, Windows necesita su driver o controlador. En la mayoría de los casos lo instala solo al conectarla, pero cuando no la reconoce, aparece como dispositivo desconocido o la conexión va mal, hay que instalarlo a mano. Esta guía explica cómo hacerlo en Windows 10 y 11, sirva la tarjeta para redes normales (en modo infraestructura, con router, o ad-hoc entre equipos), y al final se conserva el método clásico de Windows XP como referencia.
Antes de empezar: ¿qué tarjeta tienes?
El adaptador wifi puede ser de tres tipos: una tarjeta PCI/PCIe interna en un sobremesa, un adaptador USB (el típico «pincho») o uno integrado en la placa o el portátil. Conéctalo o enciende el equipo y deja que Windows lo intente reconocer solo. Si funciona, no necesitas hacer nada más; si no, sigue leyendo.
Conviene saber el modelo y el chip del adaptador, porque el driver depende del chip (Realtek, Ralink/MediaTek, Atheros, Intel…), no solo de la marca de la caja. Lo verás en la propia etiqueta del aparato o, si Windows lo detecta a medias, en el Administrador de dispositivos.
Método 1: dejar que Windows lo instale
Es lo primero que hay que probar. Con conexión a internet (por cable, de momento):
- Conecta el adaptador y espera unos segundos a que Windows lo detecte.
- Si no lo reconoce, abre Configuración > Windows Update, pulsa Buscar actualizaciones y entra en Opciones avanzadas > Actualizaciones opcionales > Actualizaciones de controladores. Si aparece el de tu adaptador, márcalo e instálalo.
- Reinicia si te lo pide.
Método 2: instalar el driver del fabricante
Es la opción más fiable cuando Windows no encuentra el controlador o la tarjeta da problemas:
- Desde otro equipo o por cable, entra en la web de soporte del fabricante del adaptador y descarga el driver para tu modelo y para tu versión de Windows (10 u 11, de 64 bits casi siempre). Evita las webs que ofrecen «paquetes de drivers» genéricos: suelen traer programas no deseados.
- Si el archivo es un instalable (
.exe), ejecútalo y sigue el asistente. Si es un.zip, descomprímelo en una carpeta y continúa con el Administrador de dispositivos. - Pulsa Win + X y abre el Administrador de dispositivos.
- Busca el adaptador: estará en Adaptadores de red, o en Otros dispositivos con un signo de admiración amarillo si Windows no lo reconoce.
- Haz clic derecho sobre él > Actualizar controlador > Buscar controladores en mi equipo, y señala la carpeta donde descomprimiste el driver.
- Termina el asistente y reinicia.
Un consejo: instala solo el driver. Muchos adaptadores vienen con una «utilidad de configuración» propia que se solapa con la de Windows y da más problemas que soluciones. Para conectarte a una red, usa el icono de wifi de la barra de tareas de Windows.
Comprobar que funciona
En el Administrador de dispositivos, el adaptador debe aparecer en Adaptadores de red sin ningún signo de advertencia, y en sus Propiedades debe poner «Este dispositivo funciona correctamente». Después, haz clic en el icono de red de la barra de tareas y comprueba que ya aparecen las redes wifi a tu alcance.
Redes en modo infraestructura y ad-hoc
El driver es el mismo en los dos casos; lo que cambia es a qué te conectas:
- Modo infraestructura: es lo habitual. Los equipos se conectan a través de un punto de acceso o router. Una vez instalado el driver, conectas desde el icono de wifi como con cualquier red.
- Modo ad-hoc: dos o más equipos se conectan directamente entre sí, sin router. En Windows 10 y 11 ya no hay una opción visual para crearlas; su equivalente moderno es la función Punto de acceso móvil (en Configuración > Red e internet), que convierte tu PC en un punto wifi al que se conectan los demás.
Referencia histórica: instalación en Windows XP
En la época de Windows XP el proceso era más manual. Esta es la guía original, conservada para quien aún trabaje con equipos antiguos:
Con la tarjeta ya montada (PCI, USB o PCMCIA), al arrancar el equipo saltaba el Asistente para hardware nuevo encontrado. Lo recomendable era instalar primero lo que venía en el CD de la tarjeta, apagar, montarla y reiniciar, dejando que XP hiciera la detección. En el asistente se elegía indicar la ruta de los drivers (el CD o la carpeta donde estuvieran), y Windows copiaba los archivos y pedía reiniciar. Hecho esto, la tarjeta quedaba lista tanto para redes de infraestructura como ad-hoc, que en XP sí se configuraban desde las propiedades de la conexión inalámbrica.
Si lo que buscas es poner la tarjeta en modo monitor para auditar tu propia red wifi, el proceso es distinto y lo tienes en su propio manual: Instalación de drivers para modo monitor.