Desactivar seguridad de Windows

Windows Defender es el antivirus incluido en Windows y es muy útil y recomendable tenerlo activo, pero a veces puede ser útil deshabilitarlo temporalmente: cuando interfiere con la instalación de otro programa o cuando estás convencido de que está dando falsos positivos.

Sigue estos pasos para desactivar la protección antivirus en tiempo real en Seguridad de Windows 10. Ten en cuenta que, mientras lo hagas, el dispositivo puede ser vulnerable a amenazas.

Pantalla de Seguridad de Windows con el interruptor de Protección en tiempo real de Windows Defender

Desactivar la protección en tiempo real

Selecciona Inicio > Configuración > Actualización y seguridad > Seguridad de Windows > Protección contra virus y amenazas > Administrar la configuración (o Configuración de Protección contra virus y amenazas en versiones anteriores de Windows 10).

Cambia Protección en tiempo real a Desactivado. Ten en cuenta que los exámenes programados continuarán ejecutándose; lo que se detiene es el análisis de los archivos que descargues o instales.

Importante: esta desactivación es temporal por diseño. Windows vuelve a activar la protección en tiempo real al reiniciar el equipo, y también puede reactivarla antes si detecta actividad sospechosa. No es un fallo: es el comportamiento previsto.

Esa caducidad automática es justo lo que hace que el método sea seguro para el uso que casi siempre le vas a dar: instalar un programa concreto que Defender bloquea, y recuperar la protección sin tener que acordarte de volver a activarla.

Por qué los trucos del registro ya no funcionan

Si buscas por internet encontrarás decenas de guías que te dicen que crees el valor DisableAntiSpyware en el registro para desactivar Defender de forma permanente. Ese método está muerto desde 2020 y no debes seguirlo.

Desde la versión 1903 de Windows 10, la Protección contra manipulaciones (Tamper Protection) viene activada de forma predeterminada e impide que se cambien los ajustes de Defender desde fuera de la interfaz de Seguridad de Windows: ni desde el registro, ni por línea de comandos, ni por directivas de grupo.

Microsoft retiró además esas claves heredadas por un motivo concreto: durante un tiempo, un malware podía escribir ese valor y reiniciar el equipo para dejar Defender apagado durante esa sesión. Familias de ransomware conocidas lo aprovecharon. Hoy, escribir esa clave a mano puede provocar que Defender la detecte como una alteración y la elimine.

Traducido: cualquier tutorial que te mande al registro para apagar Defender está desactualizado. Si quieres desactivarlo, hazlo desde Seguridad de Windows.

La única desactivación permanente admitida

Windows Defender se desactiva solo, de forma automática y definitiva, cuando instalas otro antivirus. No hay que tocar nada: al detectar que otra solución de seguridad se ha registrado en el sistema, Defender se aparta para evitar el conflicto entre los dos programas.

Esa es la vía prevista por Microsoft. Si tu objetivo es no usar Defender, instala el antivirus que prefieras y el problema se resuelve solo. Lo que no contempla el sistema es quedarte sin ninguna protección de forma permanente.

Volver a activar la protección

Reinicia el equipo y la protección en tiempo real volverá sola. Si prefieres no esperar, recorre la misma ruta —Seguridad de Windows > Protección contra virus y amenazas > Administrar la configuración— y vuelve a poner Protección en tiempo real en Activado.

Comprueba de paso que la Protección contra manipulaciones sigue activada en esa misma pantalla. Si aparece desactivada y tú no la tocaste, merece la pena analizar el equipo: es una de las primeras cosas que intenta apagar el malware.