Las baterías de los móviles siguen siendo una asignatura pendiente de las casas tecnológicas debido a su escasa durabilidad. Las baterías que utilizan casi todos los dispositivos electrónicos hoy en día son de litio y si bien es cierto que hay pequeños trucos como reducir el brillo de la pantalla o quitar la conexión Wi-Fi (GPS y Bluetooth, también) cuando no la utilices, también te serán útiles los que aprenderás a continuación que son menos conocidos.
Todos nos quejamos de lo poco que duran las baterías de nuestros smartphone y añoramos los tiempos en que las anteriores generaciones podían aguantar una semana sin carga. Eso sí, lo hacemos sin tener en cuenta todas las acciones que están ejecutando constantemente estos pequeños ordenadores que llevamos en el bolsillo.
No obstante, siempre se puede hacer algo para que la batería dure algo más y, sobre todo, su vida útil. Así que vamos a ver unos consejos que nos ayudarán a que nuestro smartphone aguante más sin cargar.
Cargar la batería, no existe el efecto memoria
Son muchos los usuarios que aún siguen pensando que se deben descargar completamente las baterías antes de cargarlas, para evitar el efecto memoria, que, poco a poco, iba consumiendo espacio de la batería. Si esto era cierto en las antiguas baterías de níquel cadmio (NiCd), las actuales, de iones de Litio (Li-Ion), ya no cuentan con este problema. De hecho, lo ideal es que carguemos las baterías cuando estén, como mucho, al 20% de su capacidad.
Cuando en la tienda te digan que lo dejes descargar al completo, se refieren a que al menos una vez al mes es recomendable que las baterías se calibren con la descarga total y la posterior recarga. De hecho, lo mejor es que la cargues hasta que se encuentre al más o menos al 90% y no completarlo para estirar durante más tiempo su vida útil.
En esta línea también es recomendable que las dejes cargadas si no vas a utilizar el dispositivo por un tiempo. El tema es que si tu smartphone se descarga al completo continuamente corres el riesgo de que nunca más se encienda.
Cargas completas ¿siempre?
Pues no. Siguiendo con las características de las baterías de Litio, debemos cargarlas entre un 30% y un 80% y no nos debemos preocupar por la cantidad. Realmente lo ideal es cargar cada vez hasta una cantidad diferente. Sólo deberemos cargarlas al 100% tras unas cuantas recargas parciales.
Evita las altas temperaturas
Más ahora que es verano, las baterías de litio sufren mucho cuando comienza a calentarse, bien porque lo dejas al Sol, porque está en un sitio donde hace mucho calor o bien porque estás enganchado a un juego. No permitas que se caliente porque por cada 25 grados que alcance perderás un 20% de su durabilidad al año. Por esto también, los cargadores inalámbricos no son la mejor opción ya que generan calor en el lado donde se posa el dispositivo.
Evitar mantener el teléfono enchufado
Como hemos dicho, las modernas baterías de Litio no tienen el efecto memoria, pero tampoco es aconsejable que las mantengamos conectadas a la corriente una vez que estén completamente cargadas. No suele pasar nada, pero cuanto más tiempo estén enchufados nuestros smartphones, más probabilidades hay de que se provoquen cortocircuitos que hinchen las baterías.
Utilizar el cargador adecuado
Casi todos utilizamos el primer cargador que encontramos, sin preocuparnos demasiado. Esto es nocivo para la batería, ya que cada smartphone está diseñado para trabajar con una determinada cantidad de carga, que es la que trae su propio cargador. Si nos fijamos en la potencia, veremos que no todos los cargadores tienen la misma. Esto, además, afecta al tiempo de carga.
Recalibrar la batería
Con el tiempo, pueden surgir algunos errores. ¿A quién no le ha pasado que su smartphone marca el 100% de batería para, al cabo de pocos minutos, bajar al 50%? Esto, normalmente, es un error de lectura más que de la carga en sí. Nuestro teléfono no nos muestra la carga real de la batería. Para evitar esto, debemos recalibrarla de la siguiente manera: dejaremos descargar por completo la batería (incluso aunque se nos apague, volveremos a encenderlo hasta que resulte imposible), y luego la cargaremos por completo con el teléfono apagado. Sí, será duro estar un rato sin teléfono. Lo sabemos.
Ahorra energía
Una vez ya sabemos cómo alargar la vida de nuestra batería, veamos ahora cómo ahorrar energía en el día a día del uso de nuestro smartphone.
Reduce el brillo de la pantalla
Si vamos a Ajustes>Batería >Uso de batería, observaremos que el principal gasto de energía es la pantalla, lo cual es lógico. En algunos casos, la diferencia en la autonomía de un smartphone con el brillo al máximo y el brillo más ajustado puede ser de varias horas. Para ello, podemos nivelar el brillo manualmente, dejarlo en automático y, también, utilizar fondos de pantalla más oscuros, que gastarán menos energía de la pantalla.
Cierra aplicaciones
Sobre todo en Android, que la multitarea es real y mantiene varias aplicaciones ejecutándose a la vez en segundo plano, debemos controlar qué apps son las que están consumiendo batería, porque no todas son necesarias. Deberemos cerrar los juegos y otras que nos funcionan en ese segundo plano y que no necesitamos que estén funcionando.
¿Programas que ahorran batería?
Es un tema bastante discutido: programas que monitorizan nuestro smartphone y, supuestamente, cierran aplicaciones para ahorrar batería. Lo cierto es que existen aplicaciones que no deben (o no pueden) cerrarse. Por ello, forzarán el cierre de apps como Facebook o WhatsApp que siempre volverán a abrirse, con el consiguiente gasto de energía. Además, las propias apps que monitorizan el gasto están funcionando y trabajando constantemente en segundo plano, gastando batería.
Limita las notificaciones y actualizaciones
Al igual que las aplicaciones que funcionan sin que lo sepamos, también debemos controlar qué apps queremos que nos envíen notificaciones y dejar solo las que realmente necesitemos. Así ahorraremos un importante tanto por ciento de batería.
Por su parte, las actualizaciones son necesarias, pero no urgentes: deberíamos esperar a estar cargando nuestro smartphone para descargarlas.
Conexiones innecesarias
¿Tienes el WiFi conectado siempre? ¿Y el Bluetooth o el GPS? Reconozco que es más cómodo tenerlo siempre activado, pero ¿sabías que estas conexiones están buscando constantemente redes a las que conectarse? Si estamos en alguna zona donde sabemos que no las utilizaremos (en trayectos, por ejemplo), es preferible desconectarlas y volverlas a activar cuando sepamos que las vamos a utilizar.
Y, como último recurso… lleva una batería externa
Lleva siempre una batería externa o PowerBank. Todos estos consejos no lograrán el milagro de que nuestra batería dure varios días, así que debemos ser precavidos y llevar encima una buena batería externa, con la que también hay que tener en cuenta la potencia: no es lo mismo 2.500 mAh, que nos alargarán un poco la autonomía, que 15.000 mAh, con los que podremos cargar completamente nuestro smartphone.
