Qué significa el error «la memoria no se puede read/written» (código 0xc0000005), por qué aparece en Windows 10 y 11 y cómo diagnosticarlo y solucionarlo paso a paso.
Uno de los errores más habituales y que más despista a los usuarios es un aviso del tipo «La instrucción en 0x… hace referencia a la memoria en 0x…. La memoria no se puede written/read». Pese a su aspecto alarmante, casi nunca se debe a un fallo del hardware. En este artículo vemos qué significa realmente y cómo solucionarlo en Windows 10 y Windows 11.

Qué significa este mensaje de error
Mucha gente asocia este mensaje con un problema de la memoria RAM, pensando que pueda estar dañada o que quede poca disponible. En la mayoría de los casos, sin embargo, el problema no está en un módulo de RAM defectuoso.
Este aviso es la forma que tiene Windows de indicar que se ha producido una excepción en modo usuario: una aplicación o componente ha intentado leer, escribir o ejecutar una posición de memoria a la que no tenía permiso de acceso (por ejemplo, a través de un puntero erróneo). Windows bloquea esa operación para proteger el sistema y el resto de programas. Esto se denomina infracción de acceso y se identifica con el código de error 0xc0000005.
El mismo error puede presentarse de varias formas según dónde ocurra: como la ventana clásica de «la memoria no se puede read/written», como un aviso de «La aplicación no se ha podido iniciar correctamente (0xc0000005)» al abrir un programa, o registrado silenciosamente en el Visor de eventos cuando una aplicación se cierra de forma inesperada.
Posibles causas del error 0xc0000005
Una infracción de acceso puede tener orígenes muy distintos. Los más frecuentes son:
- Software mal diseñado o con errores: la causa más común. Un programa (o uno de sus complementos) contiene un fallo de programación que provoca la excepción.
- Archivos de sistema dañados: si algún componente de Windows está corrupto, ciertos programas pueden fallar al ejecutarse.
- Controladores (drivers) obsoletos o defectuosos, especialmente de la tarjeta gráfica o el chipset.
- Malware o software espía, que puede intentar modificar la memoria de otros procesos.
- Conflictos con la Prevención de ejecución de datos (DEP), que a veces bloquea aplicaciones antiguas o mal escritas.
- Una actualización de Windows reciente que haya introducido incompatibilidades.
- Memoria RAM defectuosa: es una causa posible, pero menos habitual de lo que se suele pensar.
Una pista muy útil para orientarse: si el error solo aparece con un programa concreto, el problema está casi seguro en esa aplicación. Si se producen fallos en muchos programas distintos (navegadores, juegos, aplicaciones de sistema…), la causa apunta más bien a Windows, un controlador, la RAM o malware.
Cómo identificar el módulo culpable con el Visor de eventos
La herramienta clásica de Windows XP (Dr. Watson) ya no existe. En Windows 10 y 11, la información de los errores de aplicación la recoge Informe de errores de Windows (WER) y se puede consultar desde el Visor de eventos. Para revisarlo:
- Pulsa Windows + R, escribe
eventvwr.mscy pulsa Aceptar. - Ve a Registros de Windows > Aplicación.
- Busca las entradas de tipo Error con origen Application Error que coincidan con el momento del fallo.
- En el detalle del evento verás el código de excepción (
0xc0000005), el nombre de la aplicación que ha fallado y el módulo con error (por ejemplo, un.dllconcreto ontdll.dll).
Ese «módulo con error» es la pista más valiosa: si apunta a un archivo de un fabricante conocido, conviene buscar si se trata de un problema documentado o si existe una actualización que lo resuelva. Si el módulo es algo muy genérico (como ntdll.dll), el fallo real suele estar en otro sitio y habrá que seguir descartando causas.
Cómo solucionar el error «la memoria no se puede read/written»
Lo más eficaz es ir de las comprobaciones más rápidas y seguras a las más avanzadas, probando el sistema después de cada paso.
1. Descarta virus y malware
Un sistema infectado puede provocar excepciones de este tipo. Realiza un análisis completo con Seguridad de Windows (Windows Defender) o con tu antivirus de confianza antes de nada.
2. Repara los archivos de sistema (SFC y DISM)
Abre el Símbolo del sistema como administrador (o Terminal de Windows) y ejecuta, en este orden:
sfc /scannow
DISM /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth
Estos comandos comprueban y reparan los archivos de Windows que puedan estar dañados. Al terminar, reinicia el equipo.
3. Actualiza (o reinstala) el programa afectado
Si el error solo aparece con una aplicación concreta, actualízala a su última versión. Si persiste, desinstálala y vuelve a instalarla desde cero, ya que el problema puede deberse a archivos o bibliotecas dañados de la propia aplicación.
4. Prueba el navegador o el programa sin complementos
Si el fallo se produce en un navegador, a menudo el culpable es una extensión o complemento. Inicia el navegador en modo sin complementos (por ejemplo, el modo sin extensiones o un perfil limpio) y comprueba si el problema desaparece; si es así, ve activando los complementos uno a uno hasta identificar el responsable. El mismo principio sirve para cualquier programa que admita plugins.
5. Actualiza los controladores
Descarga los controladores más recientes de la tarjeta gráfica y el chipset desde la web del fabricante. Los drivers desactualizados o corruptos son una causa frecuente de infracciones de acceso, sobre todo en juegos.
6. Comprueba la memoria RAM
Si el error es generalizado, conviene descartar la RAM. Pulsa Windows + R, escribe mdsched.exe y ejecuta el Diagnóstico de memoria de Windows. El equipo se reiniciará y comprobará la memoria; el resultado aparecerá después en el Visor de eventos, en Registros de Windows > Sistema, buscando la entrada MemoryDiagnostics-Results. Si aparecen errores, es probable que uno de los módulos esté defectuoso y deba sustituirse.
7. Revisa las actualizaciones recientes de Windows
Si el problema empezó justo después de una actualización, ve a Configuración > Windows Update > Historial de actualizaciones > Desinstalar actualizaciones, y prueba a quitar la más reciente para ver si el error desaparece.
8. Ajusta la Prevención de ejecución de datos (DEP)
La DEP es una función de seguridad que impide ejecutar código en zonas de memoria no destinadas a ello. A veces bloquea por error aplicaciones antiguas legítimas y provoca el 0xc0000005. Puedes acceder a su configuración pulsando Windows + R, escribiendo systempropertiesdataexecutionprevention y pulsando Aceptar. Si necesitas hacer una excepción, hazla solo para la aplicación concreta y de confianza afectada, nunca desactives la DEP para todo el sistema.
9. Inicio limpio o Modo seguro
Si tras todo lo anterior no logras identificar el origen, inicia Windows en Modo seguro o realiza un inicio limpio (con msconfig, deshabilitando servicios y programas de terceros) para ir descartando qué componente está provocando la excepción.
Para usuarios avanzados: analizar el volcado de memoria
Cuando una aplicación falla, WER puede generar un archivo de volcado (dump). Puedes cargarlo en un depurador como WinDbg (disponible en la Microsoft Store) para examinar la pila de llamadas y localizar con precisión el fragmento de código que provocó la infracción de acceso.
Espero que este artículo haya aclarado qué significa esa extraña ventana que nos avisa de que «la memoria no se puede read (o written)» y, sobre todo, cómo abordarla de forma ordenada cuando nos topamos con ella en Windows 10 o 11.