Niños e Internet

¿A qué edad debo dejar que mis hijos se conecten a Internet?

Los niños se conectan a Internet a edades cada vez más tempranas; de hecho, actualmente el segmento con mayor crecimiento de los usuarios de Internet son los niños en edad preescolar.

Muchos niños utilizan Internet en el colegio cuando tienen 6 años, por lo que probablemente querrán conectarse en casa también a esa edad.

No obstante, los niños menores de 10 años por lo general no disponen de criterios fundamentales para estar en línea por sí mismos, por lo que usted debe participar por completo cuando menores de 10 años utilicen Internet.

Siéntese con ellos siempre que estén conectados. Asegúrese de que sólo van a los sitios que usted ha elegido. Enséñeles que nunca deben compartir información personal a través de Internet.

Por debajo de los dos años, la exposición a pantallas debe ser cero. Hay una importante asociación entre la exposición temprana a éstas y problemas en el desarrollo del lenguaje, desarrollo cognitivo más lento, peores resultados académicos, mayor riesgo de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) y un largo etcétera. Una vez pasados los dos años, tampoco hay que tener prisa por introducir las tecnologías a edades tempranas. Los dispositivos y sus interfaces son tan intuitivos que niñas y niños aprenderán rápidamente a desenvolverse con ellos sin problema. Estamos rodeados de pantallas y las utilizamos a todas horas.

¿Debo dejar que mis hijos tengan sus propias cuentas de correo electrónico?

Los niños pequeños deben compartir una dirección de correo electrónico familiar en vez de tener una cuenta propia.

A medida que crezcan y deseen más independencia, puede asignarles una dirección propia.

El correo puede seguir estando en la bandeja de entrada de la familia, pregunte a su proveedor de servicios Internet (ISP) las opciones que ofrece para cuentas de correo electrónico de familia y utilizar filtros de correo electrónico para evitar la recepción de correo no deseado, mensajes no solicitados y correo electrónico fraudulento diseñado para robarle información personal.

¿De qué reglas domésticas debo disponer para el uso de Internet?

Negocie un acuerdo de conexión con sus hijos que establezca los derechos y las obligaciones del uso del equipo en casa. Asegúrese de que en el acuerdo se indica claramente:

  • Qué sitios pueden visitar sus hijos cuando se conecten y qué pueden hacer en ellos.
  • Cuánto tiempo pueden estar sus hijos conectados a Internet.
  • Qué hacer si sucede algo que incomode a sus hijos.
  • Cómo proteger la información personal.
  • Cómo estar pendiente de la seguridad en entornos interactivos.
  • Cómo comportarse de forma ética y responsable mientras se está conectado.
  • Cómo utilizar los chat, redes sociales y cualquier servicio de mensajería instantánea.

La opinión de sus hijos es fundamental para el éxito del acuerdo. Imprímalo y colóquelo cerca del equipo de la familia para que todos se acuerden de las reglas. Revíselo periódicamente y actualícelo a medida que crezcan sus hijos.

Se deben evitar las distracciones en el tiempo de las comidas. Ni móviles, ni tablets, ni televisión. Además, niñas y niños no deberían tener televisión en su habitación: se ha demostrado que los que disponen de TV en su dormitorio tienen más riesgo de desarrollar sobrepeso, dormir menos horas o desarrollar TDAH.

¿Qué edad debe tener mi hijo para utilizar los servicios de mensajería instantánea?

La Ley fija en 14 años la edad a partir de la cual se puede prestar consentimiento de manera autónoma. A partir de los 14 años, los menores podrían tener su propia cuenta en servicios como: Twitter, Instagram, TikTok, Twitch… La app de mensajería WhatsApp se desmarca requiriendo al menos 16 años de edad.

Establece normas y límites: Es importante que los padres fijen unas pautas claras y consensuadas sobre el tiempo, el lugar y el tipo de actividades que los niños pueden realizar en Internet. Por ejemplo, se puede limitar el uso de Internet a ciertas horas del día, evitar que los niños accedan a Internet desde sus habitaciones o supervisar los sitios web que visitan. También se debe explicar a los niños las razones de estas normas y las consecuencias de incumplirlas.

Fomenta el diálogo y la confianza: Los padres deben estar atentos e interesados por lo que los niños hacen en Internet, sin invadir su privacidad ni juzgarlos. Se debe crear un clima de confianza y comunicación, donde los niños se sientan cómodos para compartir sus experiencias, dudas o problemas relacionados con Internet. Los padres deben escuchar activamente, mostrar empatía y ofrecer apoyo y orientación cuando sea necesario.

Educa en valores y habilidades: Los padres deben transmitir a los niños los valores y principios que rigen su comportamiento en la vida real, como el respeto, la honestidad, la responsabilidad o la solidaridad. Estos valores también deben aplicarse al entorno digital, donde los niños deben ser conscientes de sus derechos y deberes como usuarios de Internet. Además, los padres deben enseñar a los niños a desarrollar habilidades digitales como el pensamiento crítico, la creatividad, la colaboración o la gestión de la información.

Sé un ejemplo: Los padres son el principal referente para los niños, por lo que deben dar un buen ejemplo con su propio uso de Internet. Los padres deben ser coherentes con las normas que establecen, evitar el uso excesivo o inadecuado de Internet y mostrar una actitud positiva y abierta hacia las nuevas tecnologías .Cuando quieras dedicarle tiempo a tus hijos e hijas, pon tu teléfono en modo avión para evitar las distracciones. Las pantallas desvían nuestra atención y disminuyen tanto la calidad como la cantidad de comunicación familiar. Asimismo, los padres deben respetar la privacidad e intimidad de los niños en Internet, no publicando o compartiendo datos o imágenes sin su consentimiento.

Acompaña y apoya: Los padres deben acompañar a los niños en su proceso de aprendizaje y descubrimiento de Internet, mostrando interés y curiosidad por lo que hacen y aprenden. Los padres deben aprovechar las oportunidades que ofrece Internet para compartir momentos de ocio, diversión y aprendizaje con los niños, como ver vídeos, jugar online o buscar información. También deben estar alerta ante posibles señales de problemas o dificultades que puedan surgir en Internet, como cambios de humor, aislamiento o bajo rendimiento escolar.

Deporte, excursiones, juegos de mesa, lectura, etc. Muchas de las consecuencias negativas asociadas a los dispositivos digitales se dan porque desplazan o anulan otras actividades que son de gran importancia para el desarrollo. Es importante fomentar actividades individuales y familiares de ocio que no impliquen el uso de dispositivos digitales.

¿Los niños se pueden volver adictos a Internet?

Internet constituye una herramienta excepcional para los jóvenes, especialmente para los que tienen dificultades para comunicarse con los demás.

Los niños con conocimientos informáticos pueden destacar en Internet porque la apariencia o la capacidad atlética no son importantes y esto puede ayudarles a generar su autoestima.

No obstante, un uso excesivo puede aislar todavía más a los niños tímidos de los demás o apartarle de otras actividades, como las tareas escolares, el ejercicio, dormir o la oportunidad de pasar el tiempo con los demás.

Los padres y los profesores normalmente no son conscientes de que hay un problema hasta que es grave. Esto se debe a que resulta sencillo ocultar las actividades en línea y porque la adicción a Internet no está muy difundida.

Establezca reglas acerca del uso del equipo en casa e intente equilibrarlo con más actividad física. Además, asegúrese que el equipo conectado a Internet se encuentra en un espacio común, no en la habitación de su hijo. Finalmente, examine su uso de Internet. ¿Se pasa horas conectado? Si lo hace, es probable que sus hijos sigan su ejemplo.

 ¿Qué deben saber mis hijos acerca de los virus informáticos?

Un virus es un programa de software malintencionado que infecta los archivos informáticos o los discos duros y crea copias de sí mismo.

Muchas de las actividades que los niños llevan a cabo en línea pueden provocar que los equipos sean vulnerables a los virus.

Los archivos adjuntos de correo electrónico constituyen el medio más común de distribución de virus, pero éstos también se pueden descargar con programas para compartir archivos y de mensajería instantánea.

Asegúrese de que sus hijos comprenden lo siguiente:

  • Nunca abrir un archivo adjunto de correo electrónico que no se haya solicitado.
  • Configurar el programa de mensajería instantánea para no recibir archivos de otros usuarios.
  • Al utilizar programas para compartir archivos, nunca descargar archivos cuyo nombre termine en «.exe».
  • Consultar a un adulto antes de descargar un programa de Internet.

Puede proteger su equipo si siempre ejecuta software de servidor de seguridad y antivirus actualizado y analiza periódicamente el equipo en busca de software espía u otro software no deseado y lo elimina inmediatamente.

Me preocupa el uso que hacen mis hijos de Internet. ¿Puedo saber a dónde van cuando se conectan?

Sí, siempre hay formas de saber dónde han estado cuando se conectan, pero tenga presente que los niños con conocimientos informáticos saben cómo ocultar sus huellas en Internet.

Es más eficaz disponer de reglas claras acerca del uso de Internet y establecer una comunicación abierta con sus hijos.

Instalar aplicaciones de control parental. Estas aplicaciones para vigilar permiten a los padres supervisar el uso que hacen sus hijos en Internet. De este modo, les permite seleccionar qué contenido ven sus pequeños y cómo lo ven. Por consiguiente, es una manera de poder vigilar la actividad que tienen nuestros hijos con el smartphone o teléfono móvil.

Los navegadores normalmente conservan un historial de los sitios visitados recientemente.

Los exploradores también crean copias temporales de las páginas Web, denominadas archivos de caché, y las almacenan en el equipo.

Si tiene cuenta de Google sincronizada en el navegador, puede ver su actividad. Cómo buscar y ver la actividad

  1. Ve a tu Cuenta de Google.
  2. En el panel de navegación izquierdo, haz clic en Datos y privacidad.
  3. En Configuración del historial, haz clic en Mi actividad.
  4. Para ver tu actividad, haz lo siguiente: Explora la actividad organizada por día y hora.

También existen numerosos tipos de software que permiten supervisar distintas actividades en línea; controles de protección infantil que permiten filtrar Internet y envía informes de actividad semanales en los que se indica qué sitios han visitado sus hijos en Internet, las personas con las que han conversado, etc.

También puede dirigirse a un buen establecimiento de venta de productos informáticos y pedirles que le recomienden alguno.

 ¿Qué debo hacer si acosan a mi hijo en línea?

Normalmente se denomina ciberbulling o griefing, y se ha convertido en algo habitual entre adolescentes.

Si se produce el acoso, puede bloquear a la persona que envía los mensajes con las opciones de bloqueo que incluyen la mayoría de los programas de correo electrónico y de mensajería instantánea.

Guarde los mensajes de correo electrónico que incluyan acoso y reenvíelos al proveedor de servicios de correo electrónico. La mayoría de los proveedores disponen de directivas de uso adecuado que prohíben el acoso.

Los niños también pueden ser acosados y molestados mientras juegan videojuegos en línea.

10 sugerencias para tratar a los abusones.

1. Ignorarlos. Si su hijo no muestra ninguna reacción, la mayoría de los abusones acaban por aburrirse y se marchan.
2. Cambiar las opciones de juego. Pida a sus hijos que participen en juegos con reglas u opciones que se puedan cambiar y que impidan determinadas tácticas de abusones, como la eliminación de compañeros de equipo.
3. Crear un juego privado. La mayoría de los videojuegos más recientes para varios jugadores y los sitios relacionados permiten que los jugadores creen partidas exclusivas que sólo dejen jugar a los amigos.
4. Jugar en sitios con reglas estrictas. Juegue en sitios de juegos con códigos de conducta aplicables o términos de servicio y administradores de juego en directo que puedan prohibir la presencia de abusones.
5. Hacer otra cosa. Si un abusón sigue molestando a su hijo, pídale que pruebe con otro juego o que se tome un descanso y vuelva más tarde.
6. Informar de problemas del juego. Trabaje con su hijo para identificar los problemas que se puedan aprovechar en el juego o nuevos métodos para hacer trampas. Comuníquelos al administrador del sitio del juego.
7. Participar en juegos que restrinjan a los abusones. Sugiera a su hijo que participe en juegos más recientes que proporcionen recursos específicos para tratar a los abusones. Los niños pueden utilizar estos recursos para informar de los acosadores a los administradores del juego, bloquear o silenciar mensajes y votar para que los expulsen.
8. No combatir el fuego con fuego. Asegúrese de que su hijo no utilice tácticas de abusón contra un abusón, ya que es muy probable que fomente un peor comportamiento y, lo que es peor, que se le etiquete de abusón.
9. Evitar nombres provocativos. Su hijo puede evitar problemas si no utiliza nombres de presentación o apodos (normalmente se denominan apodos de jugador) que puedan incitar el comportamiento del abusón.
10. No facilitar información personal. Los abusones (o cualquier otra persona) pueden utilizar los nombres reales, números de teléfono o direcciones particulares o de correo electrónico para seguir acosando a su hijo o provocar otros problemas.

Si el acoso consiste en comentarios enviados a un sitio Web, póngase en contacto con su proveedor de servicios Internet (ISP) y pídale ayuda para encontrar al ISP que aloja el sitio. Posteriormente, se puede poner en contacto con el ISP y comunicarle los comentarios ofensivos.

También debe ponerse en contacto con el departamento de policía. El acoso es un crimen, tanto en el mundo real como en Internet.

Es ilegal comunicarse reiteradamente con alguien si dicha comunicación le provoca temor por su propia seguridad o la de otros.

 ¿Funciona el software de filtrado?

Las herramientas de filtrado pueden resultar útiles con los jóvenes para complementar, no reemplazar, la supervisión paterna.

No obstante, los filtros y los bloqueadores no son infalibles y, con frecuencia, no bloquean el material no adecuado. También es posible que bloqueen mucho contenido útil que los niños pueden necesitar para sus tareas escolares.

Aunque los filtros pueden resultar útiles cuando los hijos son pequeños, a medida que crezcan tienen que desarrollar un comportamiento en línea seguro y responsable.

Mi hijo adolescente quiere comprar en línea. ¿Cómo puedo saber que el sitio es seguro?

Antes de dejar que su hijo adolescente utilice la tarjeta de crédito en línea, debe indicarle unas directrices claras acerca de las compras en línea y lo que debe tener en cuenta para que las transacciones sean seguras y estén protegidas.

Enséñele a buscar un sitio Web que pueda indicar que no hay problemas para facilitar la información de la tarjeta de crédito. Antes de comprar en un sitio Web, se debe comprobar:

La URL

Un factor muy importante es mirar el dominio de la página y la URL. Ahí podríamos ver ciertos factores que nos haga dudar. Por ejemplo ver que la página es HTTP y no HTTPS, que el nombre del dominio no coincida por completo con la supuesta empresa (por ejemplo que hayan cambiado una letra, hayan añadido un número, guion, etc) o ver que directamente la URL tiene un dominio raro que nada tiene que ver con una tienda online.

Un icono de candado completo en la esquina inferior de la página, lo que indica que sólo el usuario y el sitio Web pueden ver las transacciones financieras.

La url con https (la s significa que es seguro) incluido en la dirección del sitio Web que se muestra en el cuadro de direcciones del explorador.

Busca comentarios en Internet.

Siempre tienes la opción de buscar comentarios y valoraciones en Internet. Seguro que encuentras opiniones de otros usuarios que previamente han comprado en ese sitio. Si ese sitio es fiable y seguro, encontrarás información que te quite las dudas y puedas comprar con total tranquilidad. Si por el contrario se trata de una página que ha estafado previamente a otras personas, podrás ver comentarios negativos. Eso te alertará para que no realices ninguna compra en ese sitio web.

Información completa

Otro punto que debes ver para saber si una página web es fiable para comprar es si tiene información completa y detallada. Por ejemplo debes ver la ubicación de esa tienda, los datos de los responsables de la misma, ver si tiene un número de teléfono al cual llamar, etc. Todo esto debe aparecer en el apartado de contacto.

Si no muestran información de este tipo, eso podría indicar claramente que ese sitio no es de fiar. Podrían haber creado esa página solo con el objetivo de vender productos falsos o que incluso nunca te lleguen. Podría ser una página creada solo para un momento en concreto y luego pasar al olvido.

Los elementos anteriores se pueden falsificar, por lo que es importante que pida a sus hijos que le pregunten antes de realizar compras en línea, por lo que usted se convertirá en el juez final para determinar si un sitio Web es seguro o no lo es.

¿Qué debo buscar en una directiva de privacidad de sitio para niños?

Una directiva de privacidad de sitio Web describe el modo en que el sitio utiliza, comparte y conserva la información personal que recopila.
Es importante que los padres lean la directiva de privacidad de un sitio Web y que enseñen a sus hijos lo que deben buscar en una directiva de este tipo antes de proporcionar información personal. En ocasiones, estas directivas pueden ser largas, complejas y poco claras.
Si el sitio Web no dispone de una directiva o declaración de privacidad, tenga cuidado al realizar compras o proporcionar información personal a dicho sitio Web.

Al leer una directiva de privacidad, tiene que saber:

  • La información que el sitio recopila y de la que hace un seguimiento.
  • El modo en que el sitio utiliza la información que recopila (en concreto, si se venderá a terceros).
  • Si usted tiene la posibilidad de cambiar o eliminar los datos recopilados acerca de sus hijos.
  • Las medidas adoptadas para proteger a los niños en las salas de chats, tablones de anuncios y actividades de correo eléctrico del sitio.
  • Si el sitio intenta obtener permiso paterno que se pueda comprobar antes de que un niño proporcione información personal en línea.