Memoria RAM

La memoria RAM es un tipo de memoria de almacenamiento que tienen los dispositivos.  Sus siglas significan Random Access Memory, lo que traducido al español sería Memoria de Acceso Aleatorio, y es un tipo de memoria que te puedes encontrar en cualquier dispositivo, desde ordenadores de sobremesa hasta teléfonos móviles.

En tu dispositivo te vas a encontrar con dos tipos de memoria, la memoria ROM y la RAM. La memoria ROM es esa en la que los datos se quedan permanentemente guardados cuando reinicias el ordenador o el móvil, es la memoria que utilizan los discos duros que tienes en él.

Mientras, en la memoria RAM los datos sólo se almacenan de forma temporal. Esto quiere decir que cada vez que reinicies o apagues tu ordenador, lo normal es que los datos que haya almacenados en la RAM se pierdan. Además, sy velocidad es mucho mayor que la de los discos duros.

La memoria RAM se utiliza para gestionar los datos que utilizan tus aplicaciones y programas.

Para qué sirve exactamente

Un dispositivo como un móvil o un ordenador no ejecutan las aplicaciones directamente desde el disco duro, ya que si hicieran esto tardarían demasiado y todo iría muy lento. Por eso, se utiliza un tipo de memoria más rápida para realizar tareas inmediatas.

Esta es la memoria RAM, y en ella se almacenan cosas como las instrucciones de la CPU o los datos que las aplicaciones necesitan constantemente. Estas instrucciones quedan allí hasta que se apague el ordenador o hasta que se sustituyan por otros nuevos.

Imagínate que estás trabajando en tu escritorio. En él, tus cajones son el disco duro, que es donde guardas todo lo que puedes utilizar. Sin embargo, luego tienes el propio escritorio, que es donde tienes las herramientas y archivos que estás usando ahora. Pues bien, la memoria RAM sería como ese escritorio, donde tienes a mano lo que necesitas sin tener que estar abriendo y cerrando cajones.

La memoria RAM puede ser utilizada por los programas y las aplicaciones de varias maneras. Por ejemplo, si utilizas un navegador, todos los datos de las webs que visitas suelen estar en la RAM para que cuando accedas a ellos los tengas preparados ahí y no tengan que cargar de nuevo. Por eso los navegadores suelen ocupar mucha memoria RAM.

Además, las aplicaciones abiertas se quedan almacenadas en la RAM, de forma que si necesitas volver a usarlas no tengan que cargar desde cero de nuevo, y que carguen rápidamente si tener que estar escribiendo siempre en el disco duro. Por eso, cuantas más memoria RAM tienes más aplicaciones puedes utilizar a la vez, lo que afecta a la multifunción de tu dispositivo.

Qué tipos de memoria RAM existen

Existen varios tipos de memoria RAM. Las memorias de tipo DDR (Double Data Rate) se caracterizan por ser capaces de llevar a cabo dos operaciones en cada ciclo de reloj, a diferencia de las de tipo SDR (Single Data Rate), que solo ejecutan una operación de lectura o escritura. Para hacerlo posible los chips DDR se activan dos veces en cada ciclo de la señal de reloj, bien por nivel (alto o bajo), bien por flanco (de subida o bajada).

Esta forma de funcionar es la misma, como por ejemplo en los estándares DDR3, DDR4, DDR5 o el DDR6 que se encuentra ya en desarrollo. Sin embargo, cuanto más moderno es el estándar que estás utilizando mayor será la velocidad a la que puede operar. Esto quiere decir que no es lo mismo tener una DDR4 con una tasa de datos de 3,2 GB/s y una tasa de transferencia máxima de 25,6 GB/s que una DDR5 con 6,4 GB/s y 51,2 GB/s respectivamente.

Esto quiere decir que las nuevas generaciones de RAM tienen un mayor rendimiento que sus predecesores, así como una mayor escalabilidad y eficiencia energética. De ahí que si quieres un mayor rendimiento pueda ser interesante actualizar. Sin embargo, como te diremos enseguida, si tienes que actualizar la RAM no es suficiente con ponerle a tu ordenador el tipo más moderno que haya.

También debes saber que los módulos de RAM pueden tener un disipador. Normalmente, los módulos que lo llevan suelen ser más modernos y tener un mejor rendimiento, y aunque este disipador no siempre mejora la RAM, uno que lo lleva suele tener mejores chips internos que los que no, por lo menos en las memorias para ordenadores domésticos.

Qué debes saber para cambiarla o ampliarla

Ampliar la memoria RAM no es algo demasiado complicado, aunque hay algunas cosas que debes tener en cuenta antes de lanzarte. Porque no es tan fácil como comprar la más moderna que haya y listo, hay algunas cosas en las que debes fijarte primero.

Comprueba tu tipo de memoria RAM

El tipo de memoria RAM que puedes usar depende de la placa base de tu ordenador. Las placas base son donde instalas todos los componentes que forman un PC, y es donde vas a encontrar las ranuras de memoria RAM.

El problema es que los distintos módulos de RAM son físicamente diferentes, y no solo tienen diferente cantidad de contactos y dientes en su conector, sino que también tienen su muesca en una posición diferente. Esto quiere decir que las ranuras también son diferentes, y que en una que ha sido diseñada para DDR4 no vas a poder instalar una RAM DDR5.

Por eso, antes de ponerte a comprar nuevos módulos de memoria RAM conviene saber cuál es la que usa tu PC. En primer lugar, tienes que identificar cuál es su formato de tamaño, ya que puede ser DIMM y SODIMM. La memoria DIMM es la común, la alargada, mientras que la SODIMM es un tipo mucho más pequeño que podemos encontrar en algunos portátiles, así como impresoras, networks y otros dispositivos más pequeños.

Y una vez hayas identificado su formato de tamaño, tienes que identificar el estándar de tu memoria RAM. Para saber tu memoria RAM, lo recomendable es recurrir a una aplicación llamada CPU-Z, y que se caracteriza por detallar todos los componentes internos que tiene tu ordenador. Es gratuita, y cuando la instales y lances tendrás una pestaña Memory donde te dirá el tipo que tienes.

Aquí, te voy a dar otra mala noticia. Si tienes un ordenador antiguo con un tipo de memoria RAM más antiguo, comprar nuevos módulos posiblemente te saldrá más caro que con el estándar más reciente. Esto es así porque si ya te has quedado una o dos generaciones atrás, los recambios no son tan comunes y pueden ser más caros.

Cuánta necesitas y cómo repartirla

La cantidad máxima de memoria RAM que puedes instalar en tu ordenador viene determinada por la placa base. Aquí, lo que tendrás que hacer es averiguar el modelo exacto que tienes en la factura o con el CPU-Z, y luego mirar en su documentación para ver el máximo.

Sin embargo, lo normal es que no necesites más de 32 GB de memoria RAM en un ordenador. Con 16 GB deberías tener suficiente, y con 32 GB tendrás de sobra prácticamente para todos los usos que le des. En algunos casos extremos, si haces tareas muy pesadas y exigentes como edición de vídeo podrías necesitar más, pero para un uso cotidiano a día de hoy serían entre 16 y 32 GB de memoria.

Otro de los límites a la hora de ampliar la memoria RAM de tu PC o portátil es el número de ranuras que tenga tu dispositivo, algo que también depende de la placa base. Por lo tanto, si abres tu PC y ves que tienes cuatro ranuras, pues ya sabes la cantidad máxima de módulos que puedes instalar.

Y luego viene otra decisión a tener en cuenta, en cuántos módulos repartir la memoria RAM que quieres. Imagínate que tu PC tiene ranuras DDR4, que tiene módulos de hasta 16 GB de RAM, tienes cuatro ranuras disponibles en tu placa base y quieres conseguir 32 GB de RAM. Podrías utilizar dos módulos de 16 GB u 4 módulos de 8 GB.

Aquí, debes saber que en rasgos generales no vas a encontrar una gran diferencia. Muchas placas base van a funcionar con configuraciones de doble canal, que mejoran el rendimiento conjunto de dos módulos, utilices 2 o 4 módulos de memoria RAM. Por lo tanto, no debería haber grandes diferencias.

Suele recomendarse utilizar dos módulos de memoria RAM en los ordenadores domésticos, ya que en muchos tests suelen funcionar igual, y aunque en casos de gaming cuatro módulos puedan llegar a dar mejor rendimiento, la diferencia va a ser muy pequeña.

En algunos usos profesionales en los que el ancho de banda sea muy importante y se use una placa base de cuádruple canal, entonces cuatro módulos pueden tener un rendimiento mayor. Aunque no en velocidad, sino en el ancho de banda. Pero en la mayoría de casos con ordenadores domésticos esto no será así.

Lo recomendado suele ser instalar dos módulos, aunque si quieres instalar cuatro tampoco tendrás un rendimiento negativo. Si compras packs de cuatro módulos debes fijarte que para abaratar el conjunto no te estén vendiendo módulos con peores especificaciones.

Otras cosas a tener en cuenta

Hay algunas otras cosas a tener en cuenta cuando quieras cambiar la memoria RAM. Por ejemplo, vas a poder mezclar módulos de memoria RAM de distintos fabricantes, de distintos tamaños o incluso distintas velocidades. Sin embargo, esto no siempre va a ser mejor para el rendimiento de tu ordenador.

Para mejorar el rendimiento de tu RAM, lo mejor es apostar por una única marca, del mismo tamaño y de la misma frecuencia. La frecuencia o velocidad de la RAM son importantes, y todo tu conjunto irá a la frecuencia del módulo que tenga la inferior. O sea que si hay algún módulo inferior frecuencia, entonces ralentizara ligeramente todo el conjunto.

En este aspecto, lo mejor es que compres varios módulos de un mismo modelo que tengan los mismos componentes, ya que así se llevarán mejor entre ellos y tendrás un mejor rendimiento. Aunque si por alguna emergencia necesitas mezclar, puedes hacerlo aunque no es lo recomendado.

Porque tienes que saber que más allá de la cantidad de gigas de RAM, estos módulos también tienen sus velocidades y frecuencias. Si tu RAM tiene una frecuencia de 2000MHz y tu placa base solo soporta memorias RAM de 1333MHz, entonces los 700MHz restantes no se utilizarán. Y si mezclas módulos de RAM y tienes uno que va a 2400MHz y otro que va a 3600MHz, ambos módulos funcionarán a 2400MHz.

Se suele recomendar tener cantidades pares de RAM. Esto es así porque si pones dos módulos, estos funcionarán con un modo de doble canal haciendo que sean más eficientes y haya un mayor rendimiento. Podrías poner un tercer módulo para tener más cantidad de RAM, como por ejemplo 24 GB en vez de 16 con tres módulos de 8 GB, pero dependiendo de tu placa base esto podría desactivar el modo de doble canal, haciendo que el rendimiento caiga.

Y por último, también debes saber que tener más RAM generalmente hará que tu ordenador sea más rápido a la hora de trabajar más programas. Incluso si crees que con 16 GB de RAM tienes suficiente, puedes notar muchas mejoras si amplías a 32 GB.

Hay un par de excepciones. Por ejemplo, si tu CPU y tu GPU tienen potencias notablemente diferentes, puede crearse un cuello de botella que ralentice todo el ordenador, y esto es algo que no vas a solucionar ampliando la RAM. Vamos, que comprar una super tarjeta gráfica para un ordenador con un procesador algo malo, podría ralentizarlo todo.

Lo mismo pasa cuando estés utilizando un disco duro antiguo o defectuoso en tu ordenador, uno de esos que no es SSD. Entonces, por mucha memoria RAM que le pongas no vas a notar grandes mejoras de velocidad, ya que lo que tu ordenador necesita es un SSD.

Cambiar la memoria RAM

Cambiar la memoria RAM es sencillo. Tienes que abrir tu ordenador, y dentro verás las ranuras especificas donde se colocan los módulos de memoria. Una vez te has asegurado de comprar los que te corresponden según el modelo con el que es compatible la placa base, es tan fácil como conectarlos y ponerles unas pestañitas que los dejan fijados.

En un portátil puede ser más difícil, y en algunos casos ni siquiera tendrás acceso a las ranuras o no podrás ampliarla, necesitando ir a un especialista. Pero en el caso de los ordenadores de sobremesa es algo bastante sencillo, y casi cualquier persona va a poder hacerlo.

Eso sí, acuérdate de que tu ordenador tiene que estar apagado cuando vayas a hacer cualquier cambio interno. Y no lo enciendas hasta que los nuevos módulos estén correctamente instalados.

¿Por qué es importante elegir la RAM adecuada para tu PC?

La cantidad y la velocidad de la RAM que instales en tu equipo pueden tener un impacto significativo en su rendimiento general. Si tu ordenador tiene poca RAM, es probable que experimentes lentitud, congelaciones o incluso fallos al ejecutar programas o realizar varias tareas a la vez. 

Por el contrario, una memoria adecuada te permitirá disfrutar de una experiencia fluida y eficiente, incluso al trabajar con aplicaciones exigentes como editores de vídeo o incluso juegos. 

Ahora bien, al momento de comprar una memoria RAM nueva para actualizar tu PC, hay algunas características clave que debes tener en cuenta para asegurarte de elegir la mejor opción para tus necesidades.

Velocidad (MHz o MT/s)

En primer lugar, la velocidad es un factor importante a considerar. La velocidad de la RAM se mide en MHz o MT/s, y cuanto más alta sea esta velocidad, más rápido podrá acceder y transferir datos. 

Una RAM de mayor velocidad puede mejorar significativamente el rendimiento general de tu PC, especialmente en tareas exigentes como la edición de vídeo o la renderización de gráficos. Sin embargo, es importante asegurarte de que la velocidad del componente sea compatible con la placa base de tu equipo.

Capacidad

Además de la velocidad, la capacidad de la RAM también es crucial. Esto se suele expresar en gigabytes (GB) y determina cuántos datos puede almacenar la memoria en un momento dado. 

Si sueles trabajar con programas pesados o realizar múltiples tareas simultáneamente, es recomendable optar por un modelo con una capacidad más alta para evitar cuellos de botella y mejorar la fluidez del sistema.

En general, se recomienda tener al menos 8 GB de RAM para un uso básico y 16 GB o más para tareas más exigentes, esto dependerá de tus necesidades y preferencias.

Latencia CAS

Otro aspecto a considerar es la latencia CAS (Column Address Strobe), representada como CL. Esta medida indica la cantidad de ciclos de reloj que la RAM necesita para acceder a un conjunto de datos. 

En pocas palabras, cuanto menor sea el número CL, más rápida será la respuesta de la RAM. Por lo tanto, buscar un modelo con un valor de latencia CAS bajo puede mejorar la capacidad de respuesta de tu sistema y reducir los tiempos de espera.

Teniendo en cuenta estas características al comprar una memoria RAM, estarás preparado para disfrutar de una serie de beneficios en tu PC. La multitarea se volverá más fluida y eficiente, ya que podrás alternar entre programas sin experimentar retrasos significativos. 

Además, disfrutarás de una navegación por Internet más rápida y sin interrupciones, por el hecho de que tu sistema podrá manejar múltiples pestañas y aplicaciones simultáneamente sin esfuerzo.

  • Multitarea: Con una RAM de mayor capacidad, podrás realizar múltiples tareas simultáneamente sin experimentar ralentizaciones en tu PC. Esto significa que puedes trabajar en un proyecto importante mientras mantienes abiertas varias pestañas del navegador, revisar tu correo y escuchar música en segundo plano.
  • Navegación web sin retrasos: Las páginas web se cargarán más rápido, las imágenes y los vídeos se cargarán al instante y podrás abrir varias pestañas del navegador sin ralentizar tu sistema. Te permite acceder rápidamente a la información que necesitas y disfrutar de una experiencia de navegación más eficiente.
  • Juegos que se cargan más rápido: Si te gustan los videojuegos, apreciarás los beneficios de una RAM de alta velocidad al jugar juegos exigentes. Significa tiempos de carga más cortos, lo que te permite sumergirte rápidamente en la acción sin tener que esperar a que se carguen los niveles o las texturas. 
  • Edición de fotos y vídeos: Para los profesionales de la fotografía y la videografía, una RAM rápida y espaciosa es esencial para realizar tareas de edición de alta calidad. Podrás cargar rápidamente archivos grandes y complejos en programas de edición como Adobe Photoshop, Premiere Pro o Lightroom, y realizar operaciones intensivas como el procesamiento de imágenes, la corrección de color y la renderización de vídeos sin experimentar retrasos ni bloqueos.
  • Inicio del sistema al instante: Una RAM rápida puede contribuir en gran medida a acelerar el tiempo de inicio de tu PC. El proceso de carga se realiza de manera más rápida y eficiente, lo que significa que tu equipo estará listo para usar en cuestión de segundos después de encenderla. Esto te permite comenzar a trabajar o jugar de inmediato.

En definitiva, la memoria RAM es un componente esencial que juega un papel crucial en el rendimiento general de tu PC. Al elegir un modelo adecuado a tus necesidades, podrás disfrutar de una experiencia informática más fluida, eficiente y satisfactoria. 

Cabe destacar que es importante que inviertas en un modelo de RAM de calidad y, para ello, debes echar un vistazo a la velocidad, capacidad, así como la latencia, tres características que son fundamentales al momento de comprar este componente, que es vital en cualquier ordenador.