Configurar rendimiento en Windows XP
Podemos configurar el rendimiento de Windows XP, para hacerlo más liviano y ligero, claro está que con ello perderá todo lo bonito y lo que lo hace agradable a la vista.
Libera las fuentes de gráficos. Cerrar todos los gráficos de Windows XP aumentará la velocidad de tu computadora notablemente.
Dirígete a Inicio, haz clic derecho en Equipo en el menú Inicio y después haz clic en Propiedades.
Dirígete a la pestaña Opciones avanzadas. Haz clic en el botón Configuración debajo de Rendimiento.
Selecciona la opción Ajustar para obtener el mejor rendimiento y después haz clic en Aceptar.
En la pestaña Efectos visuales: Señala Ajustar para obtener el mejor rendimiento.

Ahora nos vamos a Inicio->Panel de control->Herramientas administrativas->Servicios.
Buscamos Temas y lo deshabilitamos, doble clic, y en Tipo de inicio elegimos: Deshabilitado.
Por último Inicio->Ejecutar->msconfig->Pestaña Inicio y desmarcamos todos los programas que nos arrancan con el equipo y no sean imprescindibles, ya que lo único que suelen hacer es consumir recursos innecesarios (normalmente con dejar los de seguridad es suficiente: antivirus, firewall, etc)
Comprobarás que es más feo, pero también mucho más suelto y rápido.
