Asignar CPUS específicas para aplicaciones específicas en Windows Vista para micros con doble o cuatro núcleos

En este artículo vamos a ver cómo asignar CPUs específicas para aplicaciones específicas en Windows Vista para micros con doble o cuatro núcleos. Esta técnica puede ser útil para mejorar el rendimiento de ciertos programas que requieren más recursos o para evitar que se interfieran entre sí.

Para asignar la configuración de procesador de afinidad a una solicitud

Lo primero que tenemos que hacer es abrir el Administrador de tareas de Windows, pulsando Ctrl+Alt+Supr o haciendo clic derecho en la barra de tareas y seleccionando la opción correspondiente. Una vez abierto, vamos a la pestaña Procesos y buscamos el proceso de la aplicación que queremos asignar a una CPU específica. Hacemos clic derecho sobre él y elegimos la opción Establecer afinidad.

Se abrirá una ventana donde podremos ver las CPUs disponibles y marcar o desmarcar las que queremos asignar al proceso. Por ejemplo, si tenemos un micro procesador de cuatro núcleos y queremos asignar la aplicación a los núcleos 1 y 3, dejaremos marcadas solo esas opciones y pulsaremos Aceptar.

De esta forma, la aplicación solo utilizará los núcleos que le hemos asignado, lo que puede mejorar su rendimiento o evitar conflictos con otras aplicaciones que usen los demás núcleos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta configuración solo es temporal y se perderá al reiniciar el sistema o al cerrar el proceso. Si queremos que sea permanente, tendremos que recurrir a otras herramientas como el Editor del registro o el Planificador de tareas.

Esperamos que este artículo te haya sido útil y te invitamos a compartir tus experiencias o dudas en los comentarios.